fbpx

Susana Lago

CAPES Cosmiatra- Esteticista-Naturópata > Los Melanocitos

Los melanocitos son células características de la epidermis que producen la melanina, un pigmento que tiene la función fundamental en la protección frente a los efectos nocivos de la radiación ultravioleta del Sol.

La melanina deriva del aminoácido tirosina.

Tienen un tamaño variable y su forma es dentrítica con prolongaciones hacia otras células. Entre el 5 y el 10% de las células de la capa basal de la epidermis son melanocitos, aunque diferentes autores difieren con respecto a la cantidad entre sí.

En el citoplasma de los melanocitos se puede observar un núcleo ovoideo y un Retículo Endoplasmático Rugoso muy desarrollado dónde se produce la tirosina, sustancia a partir de la cual se sintetiza la melanina.

Diferentes gránulos se van formando en el citoplasma, estos gránulos pueden ser de dos tipos, los premelanosomas, dónde se almacena tirosina que se irá transformando en melanina, y los melanosomas, que son la forma madura de los premelanosomas cuándo alcanzan una alta concentración de melanina.

El proceso de biosíntesis de melanina en los melanocitos se denomina melanogénesis y en él intervienen varias enzimas y numerosos factores de regulación (radiación ultravioleta, hormonas melanotrópicas, citocinas, etc.). Comienza en el Retículo Endoplasmático Rugoso (RER) de los melanocitos dónde se sintetiza tirosina, que es el aminoácido precursor de la melanina.

La tirosina pasa del RER a los premelanosomas y aquí, en presencia de oxígeno y por acción del enzima tirosinasa, es transformada en L-DOPA y esta a su vez en DOPAquinona.

 A partir de la DOPAquinona parten varias rutas. Las dos más importantes son la ruta que dará lugar a la familia de eumelaninas (pigmento negro-marrón), el tipo de melanina biológica más abundante, y otra que dará lugar a feomelanina ( pigmento amarillo-rojo).

A medida que se va sintetizando melanina, los premelanosomas van desarrollándose y maduran hasta alcanzar  la forma de melanosomas.

En los melanosomas la tirosinasa para su actividad y se sitúan en las dendritas dispuestos a ser transferidos a los queratinocitos por fagocitosis.

La unidad melanocítica cutánea está formada por el melanocito y los queratinocitos abrazados por sus dendritas del melanocito.

El  tono del color de la piel viene determinado genéticamente.

El color de la piel no es dependiente de la cantidad de melanocitos, sino de su actividad de estos.

Las personas con piel clara tienen una Melanogénesis poco activa y las personas con un color de piel oscuro presentan Melanogénesis muy activa.

La cantidad producida de eumelanina por un lado y feomelanina por el otro también incide en el color de piel obtenido.

El factor extríseco por excelencia en la estimulación de la melanogénesis  es la radiación ultravioleta de onda media (UVB) producida por el sol. Esta radiación puede  dañar al ADN del núcleo celular, pero simultáneamente estimula la Melanogénesis para protegerlo.

La función de los melanocitos es, la síntesis de melanina, su inserción en los melanosomas y la transferencia de los melanosomas a otras células (queratinocitos).

Los melanosomas se distribuyen alrededor del núcleo dónde la melanina ejercerá su acción: proteger al ADN de la radiación ultravioleta de onda corta (UVB, más perjudicial que la radiación ultravioleta de onda larga o UVA).

Parte de la cantidad de esta radiación en la piel es necesaria para la biosíntesis de vitamina D.

Los diferentes niveles de radiación solar en las diferentes regiones del planeta podría explicar, desde la adaptación de los seres humanos, los diferentes niveles de melanogénesis l, y como consecuencia la diferente pigmentación cutánea.

En zonas tropicales y ecuatoriales predomina la piel oscura, ya que la mayor incidencia de radiación hace necesario una mayor protección de forma permanente, en cambio en las zonas septentrionales presentan piel clara pues no necesitan un alto nivel de protección y si necesitan maximizar la captación de radiación UV para la síntesis de vitamina D.

La melanina fuera de piel y cabello también tiene este efecto protector pero además puede tener otras funciones; por ejemplo en neuronas de la sustancia negra, la melanina (considerada aquí un neuropéptido, conocido como neuromelanina) se cree que es un precursor de los neurotrasmisores

Se han observado pacientes con degeneración en la función cerebral que experimentan destrucción de melanocitos

La pigmentación debida a acumulación de melanina es de la larga duración, la oxidación de la melanina existente produce pigmentación adicional pero de corta duración, lo que se pone de manifiesto ante determinados estímulos como puede ser la exposición de la piel a la luz solar.

La melanogénesis es estimulada por numerosos factores, destacando la Hormona Estimulante de Melanocitos (abreviada MSH, del inglés Melanocyte-stimulating hormone).

La estimulación de la malanogénesis también se relaciona con altos niveles de ACTH (Hormona Adrenocorticotrópica), probablemente debido a que la MSH es un producto derivado de la ACTH. En enfermedades que cursan con altos niveles de ACTH, como el síndrome de Cushing, se puede observar una melanogénesis aumentada, diversos metabolitos de la vitamina D y derivados retinoides (vitamina A) también aumentan la melanogénesis, de ahí que sean ingredientes frecuentes en lociones bronceadoras.

Par la cosmética es un desafío mantener la uniformidad del color de la piel, ni hablar de tratamiento de máculas.

 Las hiperpigmentaciones son unos de las afecciones más consultadas en gabinete cosmetológico, aunque no revisten gravedad, tiene una incidencia estética muy preocupante para el consultante.

Por suerte contamos los profesionales de la cosmetología y estética con un arsenal de cosméticos aclarantes y de renovación celular, junto con aparatología de dermoabrasión que ayudan a uniformar el color y darle una solución a este inesteticismo.